George Floyd murió por una sobredosis de Fentanyl

El médico forense demuestra que la causa de la muerte es una sobredosis de drogas, no un asesinato.

El 29 de mayo de 2020, la Oficina del Fiscal del Condado de Hennepin acusó al ex oficial de policía de Minneapolis Derek Chauvin de asesinato en tercer grado (luego elevado a segundo grado por el fiscal general de Minnesota) por la muerte de George Floyd. Los ex oficiales Thomas Lane, J. Alexander Kueng y Tou Thao también fueron acusados de ayudar e incitar al asesinato de Floyd.

Estos cargos se basaron en la autopsia realizada por la Oficina del Médico Forense del Condado de Hennepin y una “re-autopsia” privada realizada a solicitud del abogado de la familia Floyd. Con base en esos procedimientos, el médico forense emitió un informe de autopsia revisado que indicaba que Floyd había muerto de “un paro cardiopulmonar que complicaba la subdulación, la inmovilización y la compresión del cuello”. En resumen, la muerte de Floyd fue supuestamente causada por la forma en que la policía lo había inmovilizado.

Pero los acusados policiales fueron acusados antes de que el médico forense recibiera el informe de la prueba de toxicología de Floyd por parte de NMS Labs de Horsham, Pensilvania.

El 31 de mayo la empresa NMS Las envió el informe de toxicología de Floyd  a la Oficina de Examinadores Médicos del Condado de Hennepin. A las 7:30 pm del 31 de mayo de 2020, los fiscales se “reunieron” en línea con el Dr. Andrew Baker, médico forense jefe del condado de Hennepin, para discutir el informe de toxicología de Floyd. 

Para consternación de muchos, el Médico Forense Jefe admitió que a 11 ng/Ml, Floyd tenía un “nivel fatal de fentanilo en circunstancias normales”. Admitiendo que una sobredosis “puede causar un edema pulmonar”. Una acumulación de líquido espumoso en los pulmones que se evidenció por el hallazgo en la autopsia de que los pulmones de Floyd pesaban dos o tres veces más que uno normal.

Estas pruebas médicas coinciden con la observación de un Oficial de Policía en la escena, de que Floyd estaba echando espuma por la boca, tal y como se evidenció en la autopsia. En otras palabras, como un hombre ahogado, los pulmones de Floyd estaban llenos de líquido . Y esa era la razón obvia e ineludible por la que Floyd seguía gritando una y otra vez que no podía respirar incluso cuando estaba erguido y móvil.

Fuente: American Spectator.

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