Irán ejecuta al campeón de lucha libre iraní Navid Afkari

De nada han importado las diversas campañas de organizaciones de Derechos Humanos para salvar su vida. Esta mañana, el régimen iraní ha ejecutado al joven Navif Afkari. Al campeón de lucha libre que acudió a las masivas manifestaciones de 2018 se le acusaba de un crimen que no cometió. Sin embargo, aislado en la cárcel de Adelabad, en la ciudad de Shiraz, y sin comunicación con sus familiares, fue torturado para conseguir una confesión.

Según información de los medios locales, recogida por Reuters, el campeón Navid Afkari ha sido ejecutado después de ser condenado por matar a un guardia durante las protestas contra el Gobierno de 2018, hecho que nunca llegó a ser probado ni demostrado.

Amnistía Internacional (AI), que ayer imploraba a la comunidad internacional, incluidos los órganos de derechos humanos de la ONU y los Estados miembros de la UE, a que intervenieran urgentemente, temía que su ejecución se produjera en secreto en los próximos días. Un sindicato mundial que representa a cerca de 85.000 atletas pidió ayer martes que si Irán ejecutaba a Afkri, fuera expulsado del deporte mundial.

En las últimas semanas, la solicitud de Navid Afkari de una revisión judicial de su sentencia de muerte fue rechazada de manera sumaria por el Tribunal Supremo. Amnistía subrayó “el historial de las autoridades iraníes de llevar a cabo ejecuciones secretas después de trasladar a personas fuera de sus lugares habituales de detención y de negarse a proporcionar a sus familias información sobre su suerte y paradero”. De ahí su temor a que sea ejecutado en secreto.

El 3 de septiembre de 2020, Navid Afkari fue trasladado del pabellón general por las autoridades penitenciarias a un lugar no revelado. El traslado se produjo después de que una grabación de voz de Afkari pidiendo ayuda a la comunidad internacional se difundiera en los medios sociales, provocando una protesta mundial.

Sus dos hermanos, Vahid Afkari y Habib Afkari, también fueron trasladados de forma violenta por las autoridades de la prisión desde la sala general a un lugar no revelado dos días después.

Europa y el Deporte miraron para otro lado

Si ya organizaciones como la FIFA y el Comité Olímpico Internacional estaban en el punto de mira por no haber hecho nada a pesar de que a las iraníes, durante décadas, no se les permitía entrar en los estadios de fútbol, e incluso eran detenidas las que intentaban entrar (vestidas de hombre), con esta nueva muerte, queda otra vez destacada la hipocresía de estos organismos, que no llegan a presionar lo suficiente a las autoridades de países sin los derechos humanos que debe promover el deporte.

Impactos: 19

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *